Influencia de la tecnología basada en Inteligencia Artificial, en el diario vivir del ser humano

18.10.2018 15:23

Por: Lucy Medina Velandia. La Inteligencia Artificial -IA- es la rama de la computación que a través de programas de computador  emula el conocimiento humano y sirve a la humanidad facilitándole la vida en las distintas actividades que realiza. Ha tenido épocas en la que los estudiosos se preocupan por realizar adelantos significativos y otras, en las que la abandonan y sus intereses se vuelven otros. Es así que el ser humano desde tiempos remotos ha intentado reproducir algunas habilidades de la mente humana en máquinas, como Von Kepler que construyó un androide que jugaba ajedrez con Napoleón; Charles Babage hizo un motor analítico que calculaba algoritmos, Descartes, Aristóteles y Leibniz, consideraban la mente humana como una forma de mecanismo. Luego, en la segunda mitad del siglo XX, nace el concepto de computación para sustituir el de mecanismo.

Luego de muchos años, se construyeron las calculadoras, cuyo objetivo era el de facilitar y agilizar los cálculos, pero el ser humano en su afán de reproducir sus habilidades mentales en una máquina, construyó la computadora, con el fin de enfatizar en las similitudes entre los cálculos rápidos con la inteligencia y el pensamiento.

Pero el verdadero origen de la Inteligencia Artificial ocurre en 1950, cuando Alan Turing, conocido por su Máquina Computacional e Inteligencia, concibe la idea de máquina inteligente, a lo que se hizo la pregunta sobre si realmente una máquina podía pensar y esto lo llevó a intentar diferenciar entre inteligencia natural e inteligencia artificial.

El legado y estudios de Turing, los retomó Von Neumann, quien introdujo dos conceptos fundamentales en la actualidad "memoria" y "sensores", haciendo referencia a las computadoras, desarrolló máquinas con los conceptos que en ese momento se tenía de cerebro humano, a la vez construyó programas y los almacenó en computadoras.

A mediados de los cincuenta la IA es reconocida como un núcleo teórico y la consideran como aquella que reconoce que el pensamiento puede ocurrir fuera del cerebro, en máquinas y que el pensamiento puede ser entendido por medio de máquinas.

A partir de allí, surgen investigadores que diseñaron programas capaces de aprender y otros, de memorizar y aprender. También orientan sus estudios a los juegos como el ajedrez y las damas chinas, de los cuales, vale la pena recordar los enfrentamientos que tuvieron las máquinas y los mejores ajedrecistas del mundo, como fue el caso de Gary Kasparov que luego de enfrentarse en varias oportunidades a máquinas inteligentes, en 1997, una máquina llamada Deep Blue, propiedad de IBM, fue la que venció al campeón mundial.

La Inteligencia Artificial estará incluida en los diferentes ámbitos de la vida y permitirá que los seres humanos tengan mejor calidad de vida, es así que hace unos años existía una serie de televisión llamada “El hombre biónico”, el cual tenía incorporado a su cuerpo partes robotizadas como las piernas uno de sus brazos y un ojo. Ante la mirada del televidente, era imposible que ocurriera tal desafuero,  pero la realidad de hoy, es otra, las prótesis robóticas están en pleno desarrollo y auge, que a través de dispositivos electrónicos, robóticos y biónicos, ha sido uno de los inventos trascendentales de los últimos tiempos, y que hoy gran mayoría de la población mundial viven con la ayuda de esas partes robotizadas que colaboran en su mejor vivir. Es el caso de partes como los órganos internos electrónicos, músculos artificiales para pie y tobillo, transistores flexibles alrededor de tejidos, energía inalámbrica dentro del cuerpo (utilizada para transmitir energía a pequeños aparatos electrónicos como los marcapasos, los estimuladores de nervios o sensores), motores muy pequeños para cirugías, chips para reparar neuronas, riñones artificiales con impresoras 3D, chip capaz de actuar como un brazo, huesos artificiales, extremidades biónicas que permiten al individuo realizar cualquier tipo de actividad, prótesis robóticas, ojos y oídos biónicos, aparatos creados para aliviar el dolor físico o psicológico de las personas. (El semanario, 2014)

No obstante, vale la pena indicar que en algún punto del tiempo actual o futuro, las máquinas (llámense robots o dispositivos portátiles inteligentes) a las que se les han instalado programas inteligentes, superen al ser humano y puedan tomar el control de la vida de los seres vivos o que el aprendizaje de dichas máquinas sea tan perfecto, que entre ellas se auto programen y cada vez se vuelvan más inteligentes, de tal manera que en un momento dado, no necesiten del ser humano.

Lo mencionado anteriormente, tiene que ver con el desarrollo de la IA y aquel sueño de reproducir la inteligencia en una máquina. Cabe señalar la idea que han tenido los estudiosos en que la mente humana contenida en el cerebro, así como los programas contenidos por el hardware y los dos, procesan información; por ello, afirman los investigadores de la disciplina que la mente del ser humano alberga algoritmos muy complejos, los cuales pueden codificarse en forma de programas, de tal manera que se puedan instalar en una máquina y en un principio emulen la inteligencia humana, pero luego, posiblemente la superen.

Luego de muchos estudios, la IA se ha dividido en dos grandes enfoques, de una parte, la llamada IA fuerte, dedicada a la reproducción o copia de la mente humana en otro medio o dispositivo y la IA débil, que no considera la conciencia en las máquinas, como tampoco supone que un artefacto origine fenómenos mentales como el dolor, reconocimiento, entendimiento, intencionalidad, sentimientos. Por supuesto, que lo expuesto tiene que ver con que el ser humano ha construido dispositivos de hardware cada vez más sofisticados que avanzan a pasos gigantes, mientras que los seres humanos, siempre son los mismos e inclusive muestran retrasos en muchas actividades de sus vidas. Bien lo refiere la Ley de Moore (1965) que indica, "Cada dos años se duplica el número de transistores en un circuito integrado”, es por ello, que los seres humanos cada vez más construyen máquinas que requieren más hardware, son superveloces, con mayor almacenamiento, con procesamientos de más de un billón de operaciones por segundo, lo que llevará a que se tengan las condiciones para que esas máquinas alcancen el nivel de inteligencia humana, esto lo afirma Hans Moravec investigador en robótica austriaco, de la Universidad Carnegie Mellon. Lo anterior, unido a circunstancias como las que el cerebro del ser humano trabaja con una frecuencia de cien (100) hertzios o ciclos por segundo, mientras que las máquinas son cada vez más sofisticadas, con gran capacidad de memoria, muchos procesadores centrales trabajando a la vez (en paralelo), con mayor velocidad de acceso a los periféricos, comunicación entre aparatos electrónicos, suponen que las máquinas puedan superar a los hombres.

Las afirmaciones anteriores llevan a pensar sobre la tendencia creciente para que el hardware supere al software, por cuanto, la evolución de las máquinas es mucho más rápida que la de los seres humanos, pues estos, prácticamente se han detenido en el tiempo. También las tecnologías se aceleran a cada instante y se llegará a un punto en que el humano no tenga suficientes capacidades para su manejo absoluto. Así mismo, la auto construcción de las máquinas será cada vez más perfecta, más veloces, con mayor memoria, con mejores algoritmos, que las convertirán en máquinas super inteligentes y que posiblemente superarán la mente humana. También puede decirse que los dispositivos serán más inteligentes y su inteligencia cada vez más compleja, pues sus circuitos o conexiones internas o externas como las redes, les proporcionará entidad o autoconsciencia.

La fuerza que las máquinas tienen sobre el humano, es la capacidad y velocidad de cálculo, que les permite en nanosegundos explorar exhaustivamente todas las variantes y valoraciones estratégicas, estos términos son cubiertos por algoritmos que en sistemas son llamados de fuerza bruta. Por lo anterior, se llegará el momento en que al superar cada día más el hardware de las máquinas, estas obtendrán mejores resultados y podrán con facilidad superar al ser humano en casi todas sus facetas.

Pero las afirmaciones anteriores no son solo ideas de la autora de este artículo, sino que muchos científicos de renombre han adherido a estas maneras de pensar, entre los cuales pueden citarse: Vernor Vinge, Ray Kurzweil, Hans Moravec, Marvin Minsky, entre otros.  Instituciones como IBM e Intel, trabajan en proyectos relacionados llamados futuristas, orientados al tema de la Inteligencia Artificial, mientras que otras firmas prestigiosas como Microsoft y Sun, están atentos a los desarrollos que se hagan. Lo anterior lleva a pensar que no solo se trata de fantasías o ilusiones de los seres humanos, sino que realmente ocurren grandes adelantos a nuestro alrededor y que están cambiando el mundo, así como que el futuro de las personas, estará centrado en la robotización de las actividades cotidianas y peligrosas como ha ocurrido en las grandes empresas.

Para concluir,  efectivamente se nota día a día la influencia que la tecnología tiene en el diario vivir de los seres humanos y más aún la tecnología inteligente que por sí sola se autoprogramará y podrá de alguna manera aunar esfuerzos con los seres humanos,  posiblemente para tener un mejor mañana.

 

REFERENCIAS

Madruga González Alejandro. (2014). Inteligencia artificial, el futuro del hombre. Ed. Michell Brito.

Moore, Gordon E. (1965). Cramming more components into integrated circuits. Revista Electronics, volumen 38, No 8; 19.

El semanario. (2014). Prótesis robóticas: nueva cura para el ser humano.  Consultaod en https://elsemanario.com/55641/protesis-roboticas-nueva-cura-para-el-ser-humano/

 

 

 

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